
6 min de lectura, con Coach Finn
¿En qué cambio subo una cuesta? Una guía rápida para principiantes
Si alguna vez te quedaste mirando las pequeñas palancas del manubrio pensando: "No tengo ni la menor idea de qué hace todo esto", quiero que sepas algo de inmediato: eres completamente normal. Los cambios confunden a casi todos los principiantes. La buena noticia es que se acomodan en su lugar más rápido de lo que crees, y una vez que lo hacen, las cuestas dejan de sentirse como un muro y empiezan a sentirse como un acertijo que ya sabes resolver.
Quitémosle el misterio a todo esto juntos.
Los cambios en los términos más simples posibles
Aquí está todo el concepto en una sola respiración. Tu bici tiene cambios fáciles y cambios duros.
Los cambios fáciles hacen que pedalear se sienta ligero y suelto. Tus piernas giran rápido sin necesidad de mucha fuerza. Son tus amigos para subir cuestas y para mantener todo tranquilo.
Los cambios duros hacen que pedalear se sienta pesado. Cada empuje te lleva más lejos, lo cual es genial para ir rápido en terreno plano o para rodar cuesta abajo. Pero exigen músculo de verdad.
Eso es realmente todo. Fácil para subir, duro para ir rápido. Todo lo demás es solo detalle.
La regla de oro para las cuestas
Si no recuerdas nada más de esta publicación, recuerda esta sola cosa.
Cambia a un cambio más fácil ANTES de que la cuesta se ponga empinada, no en medio del esfuerzo.
La mayoría de los principiantes esperan demasiado. Llegan al pie de una cuesta, pedalear se vuelve duro, bajan la velocidad, y solo entonces intentan cambiar mientras empujan con todas sus fuerzas. En ese punto los cambios están bajo tanta presión que rechinan, se saltan o se niegan a moverse del todo.
Así que hazlo temprano. Mientras te acercas a una cuesta, mientras el camino aún está plano y tu pedaleo aún es suave, baja a un cambio más fácil. Piénsalo como leer una curva antes de llegar a ella. Un poco de planificación hace que todo se sienta tranquilo en vez de frenético.
Cambio delantero contra cambio trasero, en palabras sencillas
Tienes dos palancas de cambio, normalmente una a cada lado del manubrio. Hacen trabajos diferentes.
El cambio delantero hace los saltos grandes. Piénsalo como tu palanca del "cambio enorme". Te mueve entre rangos importantes, como pasar de "esto es duro" a "esto es mucho más fácil" en un solo movimiento.
El cambio trasero es para el ajuste fino. Estos son tus ajustes pequeños y delicados. Un clic aquí, un clic allá, hasta que el pedaleo se sienta justo como debe ser.
Una forma sencilla de rodar: usa el cambio trasero para la mayoría de tus pequeños ajustes en pendientes suaves, y echa mano del cambio delantero cuando el camino cambia drásticamente, como al comienzo de una subida de verdad.
Apunta a un pedaleo suelto y cómodo
Aquí tienes una meta que te servirá durante toda tu vida sobre la bici: apunta a un pedaleo suelto y cómodo de aproximadamente 70 a 90 vueltas de pedal por minuto. Una vuelta de pedal es un círculo completo con cualquiera de los dos pies.
No necesitas contar de forma obsesiva. Solo quieres que tus piernas giren a un ritmo ágil y ligero, en vez de pisar lentamente pedales pesados. Si te descubres machacando, empujando cada pedalada como si movieras una roca, esa es tu señal para cambiar a un cambio más fácil y dejar que tus piernas giren más rápido.
¿Por qué nos importa tanto esto? Porque machacar un cambio pesado es duro para tus rodillas y agota tus piernas. En el triatlón, tienes que correr después de rodar. Cuida esas piernas. Un pedaleo ligero y rápido te sube la cuesta y te deja algo en el tanque para la siguiente parte.
No le tengas miedo a tu cambio más fácil
Esto lo escucho mucho: "¿No es un poco hacer trampa usar el cambio más fácil?"
Para nada. Tu cambio más fácil existe exactamente por esta razón. Es una herramienta, y subir una cuesta es el trabajo para el que fue creado. Los ciclistas fuertes y experimentados usan su cambio más fácil en subidas empinadas todo el tiempo. Echar mano de él es rodar con inteligencia, no debilidad.
Y si una cuesta termina ganándote de todos modos, por favor ten en cuenta que caminar las cuestas está permitido. No hay ninguna vergüenza en bajarse de la bici. Igual vas a terminar, e igual vas a ser un triatleta.
Tu guía rápida para subir cuestas
Aquí está todo en una lista rápida que puedes mirar antes de salir a rodar:
- Cambios fáciles: pedaleo ligero, para subir y pedalear suelto.
- Cambios duros: pedaleo pesado, para los planos y las bajadas.
- Cambia a más fácil ANTES de la cuesta, no durante el esfuerzo.
- Cambio delantero: saltos grandes. Cambio trasero: ajuste fino.
- Apunta a 70 a 90 vueltas de pedal por minuto.
- Machacar lastima tus rodillas y cansa tus piernas para la carrera.
- Pedalear rápido y ligero es la meta, no empujar fuerte.
- Tu cambio más fácil está ahí para usarse. Úsalo.
Practica primero en terreno plano
No tienes que resolver todo esto en plena subida con tráfico detrás de ti. Lo más amable que puedes hacer por ti es practicar los cambios primero en un terreno plano y tranquilo.
Encuentra un estacionamiento vacío o una calle tranquila. Pedalea con calma y recorre cada cambio, uno por uno. Siente cómo el cambio delantero hace una variación grande y el trasero hace una pequeña. Fíjate en qué dirección hace el pedaleo más fácil y cuál lo hace más duro. Después de diez minutos de esto, tus manos empezarán a aprenderlo sin que tu cabeza tenga que pensar. Si todavía estás recuperando la comodidad sobre la bici después de un tiempo sin rodar, este tipo de práctica sin presión es perfecto para reconstruir esa confianza tranquila.
Esa misma actitud calmada y preparada también ayuda con otras sorpresas, como rodar con viento sin entrar en pánico cuando aparece una ráfaga de la nada.
Tú puedes con esto
Los cambios se sienten como un idioma extranjero durante una semana más o menos, y luego un día cambias de marcha sin siquiera pensarlo. Ese momento te va a tomar por sorpresa, te lo prometo. Ten paciencia contigo mismo mientras todo encaja, porque sin duda lo hará.
Así que ve a buscar un lugar plano, juega con esas palancas y recuerda la regla de oro para tu primera cuesta. Aquí estás construyendo habilidades de verdad, un pedaleo suelto a la vez. Cada vez que quieras un empujoncito amistoso o tu siguiente paso sencillo, estaremos justo aquí animándote, en couchtotri.com. Ahora sal y disfruta el paseo.